Crianza, Posparto

El masaje infantil

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Con el masaje infantil se consigue mediante el tacto, el calor de tus manos, la mirada, las sonrisas, el juego y las palabras una gran conexión con los niños y niñas que favorece el vínculo, la relajación, la empatía y el bienestar físico a la vez que mejora en calidad y capacidad de respuesta ante necesidades en las relaciones adulto-infante.

El momento del masaje, aprovechado como una oportunidad de dedicación y atención plena a la familia, proporcionará beneficios no solo a nivel físico sino también emocional y psicológico tanto a los niños y niñas como a sus cuidadores.

La duración del masaje dependerá de la tolerancia del bebé y de la comodidad de la persona que lo realiza. Es importante reconocer y respetar los signos de rechazo del bebé a empezar o continuar con el masaje.

Esta entrada pretende mostrar algunos movimientos clásicos del masaje infantil como ejemplo. Vuestra matrona de referencia os podrá guiar adecuadamente si tenéis cualquier duda.

¿Qué necesitarás?

  • Una toalla o manta.
  • Aceite para masaje: puede ser de almendras dulces (primera prensada en frío).
  • Música relajante.
  • Pañal y toallitas cerca.
  • Arrullo para tapar las zonas que no masajeamos.
  • Cambiador mullido para poner al bebé encima.

Antes de comenzar

  • Prepararemos el lugar y los materiales.
  • La habitación no debe estar fría sino a la temperatura adecuada teniendo en cuenta que el bebé estará desnudo.
  • Nos quitaremos anillos, pulseras, relojes o cualquier cosa que pueda hacer daño o irritar la piel del bebé.
  • Pediremos permiso al bebé con palabras y gestos.
  • Masajearemos piernas y brazos a la vez si somos dos personas o primero uno de los lados (derecho o izquierdo) y después el contrario.
  • Se recomienda que los primeros masajes los realice una sola persona.
  • El ritmo y la presión deben ser suaves sobre todo en las zonas óseas.
  • La persona que realiza el masaje debe mostrarse relajada y no padecer estrés o ansiedad.

Las piernas y los pies

Vaciado hindú

Con el bebé tumbado boca arriba masajearemos con nuestra mano desde la cadera hasta el pie presionando suavemente.

Presión y torsión

Cogeremos la pierna rodeándola con las dos manos a la vez y haremos masaje moviendo las manos de forma circular desde la cadera hasta el tobillo y volviendo a la cadera.

Pulgar tras pulgar

Cogiendo el pie por el empeine masajearemos la planta con los dos pulgares alternativamente desde el nacimiento de los deditos hasta el talón.

Presión en las almohadillas de los pies

Después caminaremos con nuestros pulgares por las plantas de los pies.

Torsión suave de los dedos de los pies

Pondremos cada dedito entre nuestros dedo pulgar e índice y masajearemos haciendo movimientos circulares.

Empeine

Cogiendo el pie por la planta masajearemos el empeine del pie con nuestros dos pulgares alternativamente desde el tobillo hasta el nacimiento de los deditos.

Vaciado sueco

Masajearemos desde el tobillo hasta la cadera presionando suavemente con nuestra mano.

El abdomen

Manos que reposan sobre abdomen

Colocar las manos de forma relajada sobre el abdomen siendo consciente de la respiración del bebé y proporcionando calor y tranquilidad.

Rueda hidráulica

Con las manos paralelas a las costillas masajear la zona abdominal con derecha e izquierda alternativamente como un rueda de molino. Repetir 6 veces.

Rodillas sobre el vientre

Doblaremos las piernas del bebé y dejaremos reposar sus rodillas sobre el abdomen durante 5 segundos.

Toques de relajación

Balanceo suave de las caderas y deslizamiento de nuestras manos relajadas por ambas piernas hasta llegar a los pies.

Sol y luna

Hacer masaje circular en el sentido de las agujas del reloj con ambas manos. Primero con nuestra mano derecha y luego con la izquierda. Simulamos que dibujamos un sol con la mano derecha y una luna con la izquierda. Acabar el movimiento de la mano en el lado izquierdo del bajo abdomen. Repetir 6 veces.

Sol
Luna
Final del movimiento del sol.

Rodillas sobre vientre

Doblaremos las piernas del bebé y dejaremos reposar sus rodillas sobre el abdomen durante 5 segundos.

I love You

Con la mano derecha dibujamos una “I” en el lado derecho del abdomen del bebé. Con la mano izquierda dibujamos una “L” empezando por debajo de las costillas en el lado izquierdo y bajando por el lado derecho. Para finalizar dibujamos una “U” con nuestra manos derecha desde la zona inferior del lado izquierdo del abdomen hasta la zona inferior del lado derecho. Repetir 6 veces.

“I”
Love
“U”

Toques de relajación

Balanceo suave de las caderas y deslizamiento de nuestras manos relajadas por ambas piernas hasta llegar a los pies.

Para favorecer el tránsito intestinal repetir 3 ó 4 veces toda la secuencia en este orden. Puedes hacerlo en 2 ó 3 ocasiones durante el día.

El pecho

Abrir un libro

Abrimos las manos que estarán reposando juntas encima del pecho hacia los costados y las bajamos hasta las caderas.

Los brazos y las manos

Vaciado hindú

Masajearemos con nuestra mano desde el hombro hasta la muñeca presionando suavemente.

Presión y torsión

Cogeremos el brazo rodeándolo con las dos manos a la vez y haremos masaje moviendo las manos de forma circular desde el hombro hasta la muñeca y volviendo al hombro.

Rodamiento suave dedos de las manos

Pondremos cada dedito entre nuestros dedo pulgar e índice y masajearemos haciendo movimientos circulares.

Dorso de las manos

Cogiendo el brazo y la mano por la palma masajearemos el dorso de la mano con nuestros pulgares alternativamente desde la muñeca hasta el nacimiento de los deditos.

Vaciado sueco

Masajearemos con nuestras dos manos alternativamente desde la muñeca hasta el hombro presionando suavemente simulando un movimiento de molino con nuestras manos.

La cara

Abrir un libro

Abrimos las manos que estarán reposando juntas encima de la frente hacia las sienes.

Por encima de las cejas

Rodeamos la cara con las manos y con los pulgares masajeamos a la vez las dos cejas desde su nacimiento hasta la cola de al ceja.

Por encima del labio superior

Rodeamos la cara con las manos y con los pulgares masajeamos desde el centro hacia los lados por encima del labio superior.

Por debajo del labio inferior

Rodeamos la cara con las manos y con los pulgares masajeamos desde el centro hacia los lados por debajo del labio inferior.

Círculos en la articulación de la mandíbula

Hacemos movimientos circulares con los dedos indice y corazón de ambas manos a la vez por delante y debajo de las orejas.

Por detrás de las orejas hasta el mentón

Hacemos movimientos circulares detrás de las orejas con los dedos indice y corazón de ambas manos a la vez y los desplazamos hacia el mentón en un movimiento suave y rápido.

La espalda

Barrido desde el cuello hasta las nalgas

Con el bebé colocado boca abajo masajearemos con nuestras dos manos alternativamente desde el cuello hasta las nalgas presionando suavemente simulando un movimiento de molino con nuestras manos.

Barrido desde la cabeza hasta los pies

Con el bebé colocado boca abajo masajearemos con nuestras dos manos desde la cabeza hasta los pies presionando suavemente con la punta de los dedos.

Terminar el masaje

  • Terminaremos cuando hayamos finalizado el masaje o cuando el niño o niña muestre signos de rechazo.
  • Con el masaje respetamos su ritmo, sus emociones, su momento, su cuerpo.
  • Nos despedimos con palabras y gestos.

Maternidad, Posparto

Matronas en tiempos de pandemia

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Es un verdadero placer publicar esta interesante entrada de una compañera que ha colaborado muy amablemente con el blog compartiendo sus pensamientos y presentándonos el excelente trabajo que realiza tanto de forma independiente como en equipo.

¡Esperamos que os guste!

Soy Rosa Cabedo Ferreiro, madre, mujer, matrona y enfermera. El orden cuenta, sí. Ser madre evidentemente te cambia la vida y en mi caso también la dirige y la guía. Es el motor y forma parte imprescindible de mi inspiración e implicación en el trabajo. Ser madre me ha reforzado como matrona y ha puesto mi objetivo principal en la atención, defensa y protección de la mujer. Con esto quiero decir que para ser profesional no solo importa tener conocimientos sobre salud sexual y reproductiva para atender a la mujer y su familia en todos los campos de la obstetricia y ginecología. También es vital acompañar en la crianza así como orientar en la planificación de la concepción, hablar de sexualidad e informar sobre un gran campo que es la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud. Términos muy amplios pero verdaderamente importantes.

Mis pasiones a nivel laboral son el suelo pélvico y la lactancia. Dedico parte de mi jornada a la investigación en estos temas.

El suelo pélvico, las incontinencias, los prolapsos y las molestias vaginales me interesan, ya que son problemas muy frecuentes y, aún hoy, muy poco desarrollados en nuestra profesión. Ayudar a las mujeres a conocer y dominar su suelo pélvico y luchar contra la incontinencia y sus molestias es uno de mis retos.

La lactancia para mí es mágica. Es un tesoro único que tenemos las mujeres y que es personal e intransferible. Es un regalo para toda la vida, como dice el pediatra Carlos González. Tiene infinidad de ventajas para el niño, la madre y la sociedad. Pero la evidencia dice que estamos muy lejos de que todos los bebés disfruten de ella. Como matrona, me veo en la obligación de difundir sus excelencias y ayudar a las mamás a conseguir una lactancia exitosa.

Es por esta razón que al inicio de la pandemia, sin poder acceder a la educación maternal ni a las visitas presenciales, a un grupo de matronas se nos ocurrió crear un Sites. Un espacio en internet para mantener informadas a las mujeres de nuestra población. Nos pusimos manos a la obra y grabamos sesiones cortas sobre embarazo, ejercicios, parto y lactancia. Teníamos la necesidad de que las mamás se sintieran atendidas y acompañadas por sus matronas.